Cuentos del taller “cuentos y personajes” coordinado por sara montaño escobar

“Los cuatro cristales” de Isaías Reyes (Ecuador)

Hola, mi nombre es Fernando. Nací en un planeta desconocido. Mis padres murieron cuando tenía tres años. Como no me gusta mi planeta deseo explorar otros. 

Mi piel es completamente naranja y mis ojos verdes. Soy un ser bueno. Tengo un enemigo que se llama Deat_96. Él quiere matarme para gobernar el planeta que se llama 36_50. Cuando mis padres murieron me dejaron un cristal rojo que por dentro tenía un tipo de poder, deat_96 quiere tomarlo para hacer el mal. Un día, cuando estaba comiendo bayas en mi casa, apareció Deat_96. Me asombré porque había cambiado de traje a rojo con blanco. Justo en ese momento tiró un gas y dijo ¿Dónde estás Fernando? Yo respondí: tendrás que buscarme Deat_96. Se enfadó y se fue.

Deat_96 no me siguió buscando. Pensé: “a lo mejor tiene responsabilidades jiijijijijijiji” y de manera increíble, en ese momento mi piel cambió a amarillo porque reí. Al día siguiente, deat_96 volvió, mi piel seguía de color amarillo, así que no se dio cuenta que era yo. Escondí mi collar con el cristal rojo, pasaron 3 horas y no paraba de buscarme hasta que mi piel se hizo nuevamente naranja Deat_96 me vio y me dijo: “dame tu cristal rojo o si no te mataré”. Asustado le respondí: “nunca te lo daré”.  él me respondió: “muy bien, me obligaste a hacerlo”. Me llevó a su guarida y me encerró. Deat_96 no sabía que tenía el cristal rojo escondido así que fue a buscarlo. Saqué el cristal rojo y vi que estaba brillando. 

Sabía que le estaba pasando algo bueno al cristal así que decidí sacar la mano de la celda y me asombré porque podía atravesarla. Al día siguiente, vino Deat_96 y me vio con el cristal rojo y me dijo dámelo, pero yo me negué, a lo que él me respondió: si no me lo das te quedarás para siempre. Le respondí: “No me importa, puedo atravesar cualquier objeto” Después de decir eso me escapé. Deat_96 me siguió y me alcanzo rápidamente pero no me importaba. Yo seguía huyendo. Miré atrás y vi que Deat_96 tenía algo en la mano. Si bien no sabía qué, sabía que era algo muy malo y así fue.  Lanzó misiles de su guarida que me alcanzaron. Quedé inconsciente y cuando desperté, vi que estaba en mi casa, pero no supe quién me llevó hasta ahí. 

Giré la cabeza y vi una cosa rara que además estaba viva. Era como un perrito, me acerqué a él y le dije ¿hola? Amiguito. Él me respondió: “hola, yo te traje hasta aquí, Deat_96 te iba a matar. Él también es mi enemigo, quiere coger el cristal verde que tengo en mi casa. Su objetivo es hacer el mal”. Sorprendido, le dije: “¿tienes el cristal verde?”.  Entonces le conté la historia de los cuatro cristales, rojo, azul, verde y morado, que me contó mi padre antes de morir. Deat_96 quiere tenerlos todos para adueñarse del planeta. Escuchamos que nuestro enemigo se aproximaba y le pedí a la criatura parecida a un perro que se escondiera, no sin antes, que me dijera cosas feas para cambiar de color.  Después de tantos insultos mi piel se hizo roja.

Rápidamente, escondí mi collar del cristal rojo. Pese a que ayudé a mi amigo a esconderse, Deat_96 lo reconoció y le quitó el cristal.  Solo le faltaba el mío. Decidí ir a rescatar al perrito y a los 3 cristales. Sin embargo, Deat_96 tenía un plan que yo no sabía. Cuando llegué a su guarida, caí en su trampa me encerró y me quitó el cristal rojo. Lo colocó junto a los 3 cristales que se unieron. El perrito y yo nos estamos convirtiendo en polvo hasta que nos quedamos sin vida. Deat_96 logró lo que quería y así llegó nuestro momento de morir.

Fin