Gabriela Ruiz: «Notas al pie del poema»

“Las palabras van volando tan lejos,

Al lugar de un comienzo nuevo.”

Gabriela Ruiz Agila (Madame Ho), Escrituras de viaje.

“Oh, I believe in yesterday”

Paul McCartney, Yesterday.

El emperador Shih Huang Ti, ordenó quemar todos los libros anteriores a su mandato, así sería él, el inicio y el final de la historia. Según escritos que se preservan hasta hoy, quienes se atrevieron a guardar libros o desobedecer sus órdenes, fueron marcados con un hierro caliente, y no conforme con ello, los condenaron a trabajar de por vida en la construcción de la Gran Muralla China.

Es probable que el deseo del emperador haya sido borrar el pasado (escribir una nueva historia oficial) desconociendo a sus antecesores. Pero, ¿cuán importante es el pasado?  A esta interrogante se le anexa: ¿qué pasa con la memoria y el olvido?

Gabriela Ruiz Agila/ Madame Ho (Quito/La Frontera, 1983) escribieron a cuatro manos, como un hecatónquiro: Madame Ho: Escrituras de viaje (Editorial La Caída, 2017).

“Yo escribo con el cuerpo que amó y combatió. Aquí estoy.” Si seguimos lo dicho por Céline acerca del viaje (que este ayuda a disparar la imaginación), Ruiz/Ho va mas allá y no solo dispara su imaginación, sino que también descubre y acepta su voz poética, la trabaja hasta dejar en evidencia que el pasado y la memoria son elementos que necesitamos para salvarnos a nosotros/de nosotros.

Tomemos el lugar de Dorothy Gale –personaje de El mago de Oz-, el poemario de Ruiz/Ho es el camino dorado que debemos seguir, guiados por nuestra memoria y la historia. Este poemario actúa como una cartógrafa sensitiva y consciente de acontecimientos que llegan a conmover y conmocionar por el impacto que tuvieron.

“De vez en cuando me entristece aquello, ver al hombre /combatiente/ haciendo la guerra consigo mismo sin posibilidad/ de tregua.”

La poética de Madame/Gabriela toma fechas, lugares, sucesos como son: 1979, Hiroshima y Nagasaki, Coahuila 1969, Año nuevo 1953, Buenos Aires 1953, Córdoba 55, Salta 48, 1968. Es evidente la influencia de Margarite Duras. Leer estas escrituras de viaje es mirar los primeros diez minutos de Hiroshima mon amour, un conjunto de elementos extradiegéticos que nos muestran el otro lado de la Historia.

Ho/Ruiz logra en su poemario fragmentar el espacio, construye un collage polifónico. Desde esos lugares las voces de los personajes gritan y le cuentan su historia. Ruiz/Ho es poeta de a pie, por ello la comparación con Dorothy. Su poemario rompe con la línea del tiempo y a manera de pistas, para no perdernos, nos deja unas breves notas al pie que sirven de hilo, como si fuéramos Teseo dentro del laberinto o los hermanos de Pulgarcito siguiendo las migas de pan bajo la luna.

Gabriela Ruiz y Madame Ho saben que la Historia se escribe a pie y la hacen los pueblos y la gente común, las madres, los hijos. Incluso los villanos.

Leer este poemario es hacerse el camino en busca de un destino desconocido. Tenemos en claro que es hacia el final de la hoja que nos encontraremos con una advertencia que nos salvará del olvido que seremos.