“Zeta”, de Javier Alejandro Gauna: «Desentrañar la palabra es un acto de soledad»

A menudo me sucede que no puedo dejar ver el lado poético de los textos, tampoco ahora en esta situación: un mecánico, que fue uno de los mejores atletas de su generación, que también es músico y, además, mi amigo, escribe un librazo.

Con Javier hemos recorrido varios caminos juntos; algunos intrincados y difíciles, de esos llenos de obstáculos. A él, los obstáculos nunca le importaron; como un velocista, siempre fue saltando las vallas en su carrera con la meta siempre en la mira.

En esta ocasión, la meta es “Zeta”, compuesto por siete cuentos donde el autor narra pequeños acontecimientos cotidianos atravesados por la tragedia y el absurdo, en los cuales el ser humano es objeto de experimento de torpes manos que manejan el universo. Así, se entrevé en los diálogos intercalados entre los cuentos, de los cuales destaco, por sobre el resto, “Manjar de tontos”, “Andanzas…” y “En los brazos de Inanna”.

Además se puede trazar un hilo conductor a través de todo el libro, más allá de la individualidad que posee cada uno de los textos. Se nota la existencia de un sentido dentro del sinsentido de la autocompadecencia flagelante, el engaño como método con o sin recompensa, el horror vacui, la tragedia social y demás trasfondos que se cuelan tras las vivencias que les narra a sus personajes. Porque si un escritor es el dios del universo que crea, ¿por qué existiría una explicación unívoca, una lógica incontrastable en la totalidad del libro cuando el mismo universo que habitamos no la tiene? O, al menos, no hay consenso ni acuerdo sobre ello. Más aún, ¿por qué añadirle una razón y una moral a seres tuteladores cuando mucho el mundo es una constante paradoja casi inexplicable?

La significación es un proyecto donde el fracaso (aunque sea parcial) es una parte ineludible. En ello tienen que ver los límites del lenguaje y diferentes percepciones de éste: un texto jamás significará lo mismo para quien lee que para quien lo escribe. Hay algo de magia en eso ¿Celestial, trágica?

Javier ha luchado siempre para lograr desentramar los significantes y ofrecerlos despojados en sus propias palabras. No hay nadie que yo conozca que haya puesto tanto esfuerzo y esmero en ello. Aún a costa de discusiones insalvables, peleas casi irreconciliables, la pérdida esporádica de la cordura y la soledad.

Desentrañar la palabra es un acto, muchas veces, de libertad y también de soledad. Nuestro asunto es la palabra. El asunto de Javier es con la palabra: el sabe que hay cosas que no se toman a la ligera.

Javier Alejandro Gauna (Entre Ríos, Argentina) es un escritor y fotografo aficionado. Publicó el libro de cuentos Itá Caabó en 2008, y la novela Tonito en 2016, por la cual recibió el premio "Escenarios" en 2018.