Iván Vergara: «Lo que hice fue asumir un camino de creatividad»

Conocí a Iván Vergara en Estados Unidos en octubre de 2019, cuando coincidimos en un festival de poesía, The Americas Poetry Festival of New York. Desde entonces me llamó la atención su forma transdisciplinaria de trabajar. Actualmente coordina 25 proyectos que se mantienen activos en cuatro países, entre los que se destacan la Editorial Ultramarina C&D y la plataforma PLACA (Plataforma de Artistas Chilango Andaluces).

¿Cuáles fueron tus primeros acercamientos a la poesía y las artes en general?
Desde muy niño siempre tuve inquietudes creativas. Provengo de una familia donde optar por el camino de las artes simplemente no era posible y, sin embargo, era algo que sabía que me gustaba mucho. Comencé a cantar en el coro de la escuela a los 6 años de edad; en la primera obra de teatro en la que actué tenía 12 ó 13 años. Más que nada, leía, y también estaba la música.
Luego, en la preparatoria, tuve mi grupo de punk y jugaba al fútbol americano. Todo era muy intenso, siempre. Actualmente, como profesional, me dedico a la plataforma, pero en aquella época me di cuenta de que quienes me rodeaban, en general, se dedicaban solamente a una cosa y me rebasaban muy rápido. Entonces pensé que yo no quería dedicarme a hacer una sola cosa, sino a muchas, y para eso debía tener paciencia. “Voy a ir cultivándolo todo poco a poco”, me dije, “y cuando tenga unos 30 años, ya a partir de unas tres cosas podré generar”. Y, más o menos, así fue. Me gusta mucho imaginar hacia dónde ir y caminar para allá. Ahora, por ejemplo, tengo un grupo donde compongo y canto, eso me encanta.

¿Qué tipo de música es?
Muy Café Tacuba, Soda Stereo, The Cure… ¿Sabes? de Chile me gustaba Lucybell en los ’90s, ahora escucho más a Dënver, Los Tres me gustan mucho, y de Argentina, Juana Molina. La música está muy presente, al igual que la poesía como tal (que siempre ha estado) y como música escrita, y el mundo visual. Ahora tengo tres proyectos de creación visual en redes sociales. Fui lentamente a través de los años, pero estoy contento, porque entiendo que lo que hice fue asumir un camino de creatividad.

¿Cómo nació Editorial Ultramarina y quiénes la integran?
La Editorial Ultramarina nace entre los años 2008 y 2009, a partir de una visita a España de Gustavo López, el director de la Editorial Vox de Bahía Blanca, Argentina, él fue quien nos habló de las editoriales cartoneras. Al principio, cuando vi el formato, no me pareció muy interesante, pero me llamó mucho la atención la idea de hacer libros a mano, únicos. Ese mismo año, en la Feria del Libro de Sevilla, hubo un congreso donde se habló del futuro del libro y la edición digital, entonces, entre ambos modelos pensé que producir un libro (normal) contempla costos altos, una inversión en recursos humanos que implica ciertas responsabilidades, entonces pensé: hacemos el libro cartonero, lo vendemos a un buen precio y con eso le pagamos a todo el equipo de trabajo y costeamos la plataforma digital, donde luego lo podemos dar gratis, y así nace Ultramarina Cartonera & Digital.

Ahora tenemos otro formato, low cost, que comenzamos a manejar hace cuatro años y ha funcionado muy bien. La editorial ya lleva 10 años, hemos publicado 50 títulos, que abarcan 12 colecciones de poesía, novela y relato extenso. Todo ha sido hecho de la misma manera: autogestionado y manteniendo la independencia de los contenidos. Creo que eso es lo más importante de Ultramarina que, además de ser un proyecto editorial, es una idea de cómo hacer las cosas distintas.

Viviste alrededor de 16 años en Sevilla donde creaste vínculos literarios con la comunidad, ¿qué hace moverte a Madrid?
Yo llegué a Sevilla en 2004, cuando tenía 24 años y me quedé hasta 2019. Mi experiencia en España se formó en Sevilla, lugar donde construí la plataforma y la editorial. Luego me trasladé a Madrid, después de 16 años, para seguir trabajando en todos los proyectos. Primero, porque necesitábamos un poco más de movilidad a través del Estado español: Madrid está en el centro, entonces uno se puede mover con mayor facilidad a cualquiera de las autonomías y, además, porque aquí están las personas y las instituciones con las que estamos colaborando y pueden ayudar a que el proyecto crezca, como el Instituto Cervantes, Casa de América, la Embajada de México y Fondo de Cultura. Siempre también con un pie en Sevilla. Recuerdo cuando comencé con el festival de poesía chilango-andaluz, el año 2016, originó un boom inusitado en la región, porque de alguna forma fuimos pioneros. Hoy en día todos hacemos eventos en streaming, con el teléfono, pero en 2007 casi no había nada de esta tecnología, además mezclábamos otras artes con la poesía: arte visual, arte sonoro, arte escénico, y eso ayudó a originar un movimiento en Sevilla que se llamó perfo-poesía. Entonces, el trabajo de la plataforma que se conformaba por un grupo de inmigrantes que vivíamos en Sevilla cambió la vida poética de la ciudad.

¿Era un grupo principalmente de mexicanos o latinoamericanos en general?
Era un grupo importante de mexicanos, principalmente, pero siempre hubo gente de distintos lugares ayudándonos en la coordinación de los eventos. No todos eran únicamente de Ciudad de México y andaluces, lo que pasa es que cuando comenzamos, el festival no tenía nombre, necesitaba uno y como habían muchos andaluces y muchos de Ciudad de México, pensé que era gracioso decir “festival chilango-andaluz”, pero ahora estamos aquí, tantos años después. Nunca imaginé todo lo que iba a pasar con la plataforma. En estos momentos tenemos 25 proyectos activos, en 4 países: Chile, Estados Unidos, España y México. Desde el año 2004 en adelante me he estado dedicando por completo a esto.

Acerca de la coordinación y la mantención activa de estos proyectos, ¿cómo se da esta posibilidad?
Para esta fórmula hay varias características importantes. En América, en este caso, México, yo vengo de un entorno donde las ayudas culturales no existen, entonces, de esta manera, nos hemos convertido en gestores culturales con pocos o nulos recursos. Eso, aplicado en un ambiente como España, donde prácticamente no había actividad poética (y estaba por llegar una gran crisis hace 12 años) nos pareció un medio favorable, porque veníamos con herramientas para poder crear y lanzar proyectos con fondo cero. Sabíamos cómo coordinarnos, cómo producirlos y luego cómo cobrarlos. Entonces, a lo largo de todos estos años, comenzamos con un festival de poesía, luego, los siguientes proyectos fueron El Gabinete Salvaje, eventos online de poesía, y la Editorial Ultramarina, que solventa todos los gastos de la plataforma. Para que esto funcione, me he encargado de coordinar los proyectos y exponer todos sus detalles a quienes ingresan a trabajar con nosotros, desde las redes sociales hasta una serie de actos que implican publicaciones y presentaciones a lo largo del año.

Hasta antes de 2020 teníamos en promedio un evento semanal y eso se mantuvo durante casi 15 años. Creo que la magnitud de la actividad de la plataforma no se alcanza a apreciar en su totalidad, porque está en construcción, son proyectos que se desarrollan durante todo el año, no hemos parado y seguimos creciendo. En este momento tenemos siete becarios, cuatro son de Estados Unidos y tres de Madrid, con quienes procuro coordinar todo. Cada uno de ellos se hace responsable de un proyecto, en los siguientes tres meses vamos a poner en marcha seis o siete.

¿Me puedes hablar más concretamente de alguno de esos proyectos?
Nosotros nos movemos mucho en el entorno de la poesía, por ejemplo, Gabinete Salvaje es un proyecto de mezcla de artes hacia la poesía. Esta semana vamos a lanzar un magazine digital en formato vertical para stories de redes sociales, como Instagram, y eso lo hacemos con el Fondo de Cultura Económica. También tenemos los ciclos Transparencias y la Sección Juvenil. Transparencias es un ciclo de lectura poesía contemporánea escrita únicamente por mujeres. Por otra parte, tenemos la idea de lanzar una serie de tarjetas o “cromos” digitales de poesía escrita por mujeres de varios países de latinoamérica, que esperamos distribuir de manera gratuita por internet. En definitiva, todo el tiempo estamos intentando fomentar la lectura, la creatividad y proponer nuevos caminos.

¿Cómo se desarrolla tu proceso creativo y de escritura en tu libro Era Hombre Era Mito Era Bestia?
En algún momento de la vida escuché a alguno de mis maestros decir que no le interesaba tanto generar un libro como hacer de su vida una obra. Eso lo escuché hace unos veinte años o más, me resonó mucho y pensé qué bonito sería que al final de tu vida el compendio de toda tu obra tenga una coherencia, una lógica tal que pueda verse de manera individual, pero que también pueda valorarse de manera conjunta. Entonces, me di cuenta de que, de las tres artes que estoy tocando, el eje central es la poesía. El camino que estoy recorriendo es el del Creacionismo de Huidobro, ése es el tipo de poesía que me llama la atención, la que vuelve a crear el mundo, más que la poesía que narra o cuenta cosas. He observado que de la poesía escrita también emerge un “yo” desde esas profundidades pesadas, duras y hondas de las dimensiones creativas que tengo. Me siento en sintonía con lo que se va plasmando. Las intenciones van siguiendo a los maestros. Mis maestros son Paz, Huidobro, Santiago Papasquiaro, Hernán Lavín Cerda, personas que han escrito la poesía que leo y a la que me gustaría aspirar. La música es una parte de creatividad más impulsiva, contestataria, y la parte visual es donde me da por contar el mundo desde la forma en que lo percibo o lo veo. Siempre he intentado tener estas tres actividades en comunicación. Entonces, cuando publiqué el libro, yo sabía que lo que estaba haciendo era escribir una partitura que después me iba a permitir expandir lo que estaba aquí hacia otras artes. De hecho, este libro se publica en 2013 y durante los tres primeros años me dediqué a hacer presentaciones donde utilicé distintos elementos en performances, como maquillaje, pero también interpretaba música. De alguna forma estos textos se escriben con la vocación de encontrar un territorio donde la voz poética esté fluyendo, comunicándose.

Para finalizar, no puedo dejar de preguntarte sobre la inmigración. ¿Qué aspectos culturales consideras relevante destacar sobre su impacto tanto en España como en Europa en general?
Actualmente los y las inmigrantes somos la “nación” más grande del mundo, y cuando digo estas palabras pienso que históricamente es lo que hemos hecho como Humanidad todo el tiempo. Nos hemos estado moviendo de una región a otra y las ideas de las fronteras y naciones son más contemporáneas. Entonces me gustaría reflexionar sobre la importancia de defender a los inmigrantes, porque todo lo que aportan, en cualquier lugar al que van, es justamente lo que los sedentarios no tienen: una visión expandida de los lugares donde no van a vivir. Esas experiencias y ese bagaje cultural y social es lo que hace crecer a los entornos sedentarios.

Nosotros como hispanos en Europa estamos en un momento complicado debido a la pandemia y el auge de la extrema derecha, por esta razón creo que es sumamente importante hacer visible la labor positiva que cumplimos como inmigrantes y el impacto que ha tenido nuestro trabajo en el entorno, en la ciudad. Esto es algo que no vas a ver en las noticias, al contrario, hay mucho silencio al respecto, por eso tenemos que enviar estos mensajes con mayor contundencia, sobre todo aquí en España, un país que no ha tenido grandes flujos de inmigración sino recién en los últimos 20 años.

También siento que he recibido mucho y eso me ha hecho sentir muy contento. Creo conectar con los demás, nutrirse de ellos y ser ecuánime es actuar de manera coherente. Pienso que una de las mejores formas de retribuir estos gestos es hacer las cosas bien, hacerlas mejor. Esto me motiva mucho para seguir.

Iván Vergara García (México, 1979). Poeta, músico, editor y gestor cultural, documentalista. Dirige la PLACA (Plataforma de Artistas Chilango Andaluces) México-España- USA, es editor de Ultramarina C&D. Coordina y mantiene en activo veinticinco proyectos en cuatro países. Realizador de eventos culturales donde se interactúa con otras artes. Coordinó catorce ediciones del Recital Internacional Chilango Andaluz (RCA) en Sevilla, ciudad de México y catorce ciudades de México y España.
Ha participado en proyectos como actor y director de teatro, director de cortometrajes. Actualmente prepara el lanzamiento de su nuevo proyecto musical Buenos salvajes. Desarrolla diversos proyectos de creación visual en redes sociales con el hashtag #VideoArtJockey #TheLonguestQuest y #WeAreFuture.
Publica en 2013, en la Editorial Ultramarina C&D, su primer poemario extenso: ‘Era Hombre Era Mito Era Bestia / Man Myth Beast’, traducido al inglés por Jennifer Rathbun. Su obra poética actualmente se estudia en clases de la Salisbury University, de Maryland. Realiza presentaciones multidisciplinares como: ‘Arde Trinidad’ con los que ha actuado en Nueva York, Ciudad de México, Madrid, Londres, París, entre otras ciudades. Ha sido invitado como poeta y performer en Cosmopoética (Córdoba), The America ́s Poetry Festival (Nueva York), Enclave (Ciudad de México), Voix Vives (Toledo), entre otros.
Colabora regularmente para periódicos y revistas mexicanas como corresponsal de la región andaluza. En 2013 lanzó su proyecto de Micro documentales ‘Contemporáneos’ entre Nueva York, Londres, México y España. Ha realizado giras por quince ciudades de Estados Unidos dando conferencias, talleres, lecturas expandidas y conciertos. Imparte talleres de poesía en colaboración con Vaso Roto. Recientemente apoya y colabora con el FCE España con quien ha encontrado sinergia en beneficio de la diplomacia cultural y la poesía mexicana.
Es inmigrante, apoya el mestizaje y continúa creyendo que tender puentes entre regiones y personas harán una diferencia. Es #Antiantropocentrista. Se espera la publicación de su segundo poemario a lo largo de 2021.

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