Camila Peña: “En mi libro se encuentra muy presente el dolor de los niños”

Camila Peña, es una ecuatoriana de 25 años que resultó ganadora del premio internacional de Poesía Hispanoamericana ‘Francisco Ruiz Udiel’, entre 200 escritores y escritoras de países como Colombia, Chile, Argentina, Bolivia, Costa Rica y Cuba. El nombre de su libro es Jardín Transparente y el fallo fue divulgado dentro de la programación del festival literario ‘Las líneas de su mano’, realizado en Bogotá. Este poemario se publicará próximamente en ‘Valparaíso Ediciones’. Esto fue lo que nos dijo la autora:

Cuéntanos, ¿cómo te sentiste al recibir la noticia de haber recibido el premio internacional Premio de Poesía Hispanoamericana Francisco Ruiz Udiel?

Me sentí muy sorprendida, poco a poco ese sentimiento se ha ido transformando en agradecimiento. Es un honor lograr publicar tan joven, en una editorial de estas dimensiones y nunca me olvidaré de todo el cariño recibido, y de todas las personas que se alegraron conmigo al recibir esta noticia.

Todos y todas nos preguntamos de qué trata Jardín transparente, el poemario con el que recibiste el premio, ¿qué temas abordas en él?

Jardín transparente es un lugar poético que se encuentra entre la creación y la destrucción. “Un coro de voces ahogadas” en donde los seres delimitan sus propias reglas sin un sentido moral, usando como sentimiento base la nostalgia de la infancia del mundo. La tierra es el espacio de memoria que alberga la experiencia sensorial del cuerpo y, mientras el lector –jardinero– niño lo habita, el jardín se abre como una flor carnívora que es a su vez una madre. El jardín es un lugar de sentimientos primarios, los seres lo sienten con profundidad. Aquí abordo la necesidad de escuchar el silencio de los niños, la fortaleza de los cuerpos que se niegan a morir y la belleza de intentar sanar una herida incurable.

Leí que tienes entre tus poetas favoritas a Mónica Ojeda, Yuliana Ruano, entre otras, ¿qué importancia tiene para ti leer la escritura de otras mujeres para el propio proceso creativo?

Recuerdo que hace unos años estuve en una librería pequeña en España en un conversatorio con María Fernanda Ampuero, Solange Rodríguez y Mónica Ojeda, y además de su calidad literaria, quedé completamente transformada por la fortaleza de su voz. Yuliana Ortiz es una poeta que me habla muy de cerca, su poemario es un lugar al que me gusta regresar, uno de sus versos dice: “Solo quiero ser una mujer, pero soy cientos de ellas.” Y creo que en los libros de estas escritoras me encuentro a mí misma, me reconozco desde un estado de profundo agradecimiento, por el camino andado y la lucha en el terreno literario.

Después de ganar el premio, ¿has sentido algún tipo de exigencia respecto al tema literario?

Me preocupa que el libro llegue a lectores ecuatorianos, el tema de las exportaciones y de los costos excesivos es un problema. También si el libro llega, me pregunto qué tan accesible será su precio. Yo pienso en la necesidad de replantearnos el sistema que permite esta inaccesibilidad a la literatura en nuestro país, cuestionarnos las trabas diarias que vivimos para acercarnos a los libros. Haré todo lo posible para que llegue aquí, en donde han recibido la noticia con tanto cariño y apoyo.

¿Qué tan necesario consideras que es evidenciar en la poesía temáticas sociales que muchas veces pasan desapercibidas?

Para mí la poesía se sitúa en un tiempo vertical, en un constante presente, representa una relación exhaustiva con el lenguaje en la que tal vez se busca desvelar alguna capa de la realidad. Creo que existen muchos poetas que escriben desde una perspectiva de protesta, con el objetivo de visibilizar lo oculto desde hace mucho, pero quizá además de ellos toda poesía encierra la necesidad de gritar algo. En mi libro se encuentra muy presente el dolor de los niños, lo escribí desde la rabia por la vulneración a sus derechos que se comete todos los días, quería recalcar la importancia de escuchar su voz. Aun así, será el lector el que escriba el poema definitivo, mis intenciones quedan relegadas cuando se trata de sus ojos y eso me parece maravilloso.

Sé que tienes formación de bailarina, ¿esta rigurosidad que indudablemente debe existir en el ballet te ayudó en la creación de tus poemas?

El ballet es este mundo que cambia tu perspectiva desde muy pequeño, te conviertes en una niña responsable que se pierde cumpleaños y reuniones porque el ensayo está primero. En parte gracias al ballet, soy perfeccionista, puntual y constante. Sé que el trabajo duro es la base de todo y no tengo miedo de dar todo de mí por mis pasiones, hasta el cansancio. Me encantaría creer que la musicalidad se encuentra dentro de mi cuerpo, esta necesidad de establecer un ritmo y que el libro sea una sola melodía en la que ningún poema desentone. Será el lector igualmente el que la escuche y decida si es así.

¿Qué proyectos tienes en el ámbito poético ahora mismo?

Por el momento me aproximo a nuevos autores con una ilusión desmedida. Mi obsesión actual es Marosa di Giorgio. Sigo escribiendo y explorando esta voz poética que se relaciona con la naturaleza como un lugar lleno de oscuridad y belleza, es como dice Anne Carson: “Empecé a entender que la naturaleza es algo agrietado y profundo en donde nos zambullimos oscureciéndonos.”

Camila Peña Abril (Cuenca, Ecuador, 1995). Comunicadora Social. Máster en Estudios Artísticos, Literarios y de la Cultura con especialidad en Literatura Comparada, Teoría Literaria y Retórica por la Universidad Autónoma de Madrid. Bailarina de ballet con diecinueve años de formación y experiencia en la creación de proyectos artísticos. Actualmente es co-locutora de un programa cultural en la 96.9 FM en Cuenca. Sus poemas han sido publicados en la revista literaria ecuatoriana Salud a la esponja y su trabajo de periodismo científico en el diario El Tiempo. Ganadora del II Premio de Poesía Hispanoamericana Francisco Ruiz Udiel, fallado el 4 de septiembre de 2020, su primer poemario Jardín transparente será publicado en Valparaíso Ediciones en el primer semestre del 2021.