El acto de escribir. Hoy: Fátima López. Por Carlos Nuss

  1. ¿Qué estás escribiendo en la actualidad? ¿A qué  apunta tu horizonte creativo?

El año pasado me dediqué por entero a un libro que tiene que ver con la alquimia de las palabras, y la sensorialidad como experiencia creativa y mística. Escribirlo me tomó mucho más tiempo del que creí. Fue casi como elaborar una tesis doctoral… Me sentía una inexperta en cada tema, así que me detenía mucho para leer y consultar otros libros. Detuve la escritura para leer, por ejemplo, a Santo Tomás, los Upanishads o Santa Teresa.

En el camino de escribir ese libro, ocurrieron cosas que me atravesaron por dentro, como la organización del movimiento feminista en México. Esto me detonó otra búsqueda creativa que ya va formando algunos poemas y que algún día integrarán otro libro. Lo político aterriza en nuestro cuerpo y hay que darle forma a través de la escritura. Es una necesidad en mí.

Uno piensa que elige los temas. Sin embargo, son ellos quienes nos eligen. Nuestras obsesiones nos definen como un misterio terrible. Escribimos para liberarlas.

2. ¿Qué estás leyendo?

Anne Carson es mi último gran descubrimiento. Actualmente, estoy leyendo Nox, después de haber gozado absolutamente La belleza del marido. Me encanta cómo logra un balance entre erudición e inocencia, una suerte de frescura acompañada de un bagaje tan profundo. Al mismo tiempo, sus textos personalísimos reflejan una vulnerabilidad poco común en el ambiente académico. Carson nos recuerda que hay belleza inclusive en los momentos más dolorosos.

Más que lectora, soy una gran relectora. Hay libros de cabecera que nunca termino o a los que vuelvo siempre: Íntegra de Gonzalo Rojas, la Poesía completa de Paul Celan y la de Pessoa.

3. ¿Cuál fue el libro/autor que te decidió a escribir?

El poeta chileno Gonzalo Rojas contaba que él se tardó mucho en hablar; inclusive su familia temía que tuviese algún problema de salud pues ya era un niño a punto de entrar al colegio y no hablaba. Sin embargo, desde el silencio, él ya había entablado una relación personalísima con las palabras. Cuando escuchó por primera vez la palabra “relámpago”, mientras ocurría una tormenta, esta lo atravesó por completo. De ahí, empezó a hablar y no paró. La sonoridad, la fuerza de las palabras, es algo fundamental que atraviesa su obra y que regresa a ese punto de origen, que es esa anécdota de su niñez como si toda su poesía partiera de ese asombro infantil y apasionado ante el “relámpago”.

Creo que estos momentos de primer asombro ante la poesía son eventos importantísimos en la vida de cada autor. Forman parte inextricable de nuestra vida emocional y forjan nuestra íntima relación con la escritura. Toda nuestra obra está marcada por ese primer asombro.

En mi caso fue un poema que leí a los 14 años: “Lied” de Jaime Torres Bodet. Se encontraba en una antología de lecturas que llevábamos en la escuela. Aunque no es un poema fundamental en el panorama de la Literatura Mexicana, me fascinaba su sensorialidad. Sus imágenes que casi podía tocar y, por supuesto, su musicalidad. Lo leí muchas veces y cada una me dejaba sin palabras.

Años más tarde, dediqué mucho tiempo a leer los poemas de su generación llamada Contemporáneos, y de ahí salté a la lectura de los autores que más los influenciaron: Paul Valéry y Stéphane Mallarmé.

Ese primer asombro es una suerte de diálogo que enlaza toda la obra creativa.

4. ¿Qué libro o autor no hay que dejar de leer?

Revelación de un mundo de la escritora Clarice Lispector me parece un texto fundamental para cualquier artista. Aunque no es un libro de poesía, sí es un libro cargado de poesía. La sensibilidad de Lispector es aguda y sublime, y su asombro ante lo cotidiano es más que entrañable. Es un recordatorio sobre cómo debe mirar el mundo un artista.

5. ¿Qué es, en tu vida, el acto de escribir? ¿Qué lugar y tiempo ocupan?

El acto de escribir no se limita solo a escribir. El poema surge antes: desde la contemplación, desde el asombro ante el mundo; o sea, desde el silencio. Para poder escribir, hay que generar el silencio creativo que detonará un mundo textual. Esa contemplación tiene que ver, para mí, con la vivencia sensorial y placentera del mundo en todas sus formas, y sin juicio alguno. Se trata de vivir como ese niño que fue Gonzalo Rojas cuando escuchó por primera vez la palabra “relámpago”. Vivir desde la esencia del primer asombro.

Luego, me importa mucho más leer que escribir. En realidad, escribo muy poco. Me interesan autores que crean un mundo, cuyo misterio interior me es revelado a través de las palabras. Pienso, por ejemplo, en el proyecto Migraciones de la poeta mexicana Gloria Gervitz, una absoluta delicia textual donde convive un mundo erótico, sus heridas familiares, y lo sagrado… Descubrir y redescubrir el mundo interior de un autor es quizá una de mis mayores obsesiones. Es una suerte de diálogo donde uno llega a conocer íntimamente al autor porque en la poesía revela sus búsquedas más profundas. Descubrir estas búsquedas a través de la lectura y relectura, es parte fundamental de escribir.

Por último, me importa charlar con poetas que admiro, tener con ellos conversaciones interminables, ya sea sobre sus lecturas o sobre sus vivencias y asombros. Son charlas que no se parecen a ninguna otra. He tenido la fortuna de poder conversar con grandes poetas, cuyas aportaciones me han cambiado la vida. Pienso por supuesto en mi trío fundamental: Ernesto Lumbreras, Christian Peña y Federico de la Vega. Ellos no lo saben, pero sus conversaciones me han cambiado por completo. A pesar de su experiencia, sus premios, sus ocupaciones, ellos se toman el tiempo de conversar con poetas noveles con una humildad y generosidad extraordinarias.

Aunque ninguna de estas tres acciones anteriores tenga que ver con la escritura en sí, son los ejes que apuntalan la experiencia de escribir, porque todas ellas abonan la tierra donde uno va a crear su propio mundo poético.

Y luego, entonces sí, emerge ese misterio: escribir.

Fátima López (México) es actriz, directora de teatro y poeta mexicana. Fue conductora del programa televisivo Entrelíneas Tv, para Canal 22, donde entrevistaba escritores y comentaba libros.  Como actriz, ha participado en diversas series y telenovelas. Ha dirigido cuatro obras de teatro para foros independientes. Su poesía ha sido incluida en diversas antologías en México. La última es Desde el contorno, publicada en 2019 por Ediciones Simiente. Es autora #1 Best-seller en Amazon por Success from the heart, un libro colectivo donde participan emprendedores de todo el mundo. Fue la única mexicana incluida en el proyecto. Es cofundadora de la primera biblioteca sustentable de México, el Centro Cultural Pedro López Elías.