La poesía es un viaje de ida y vuelta en manos de Manuel Angelo Prado

“Soy carne
echada al fuego
habito
en las entrañas de un volcán
mi sudor
indeciso
ha dibujado el destino de los hombres

espero los vientos del norte y el sur
alimentos de la deseada muerte

ella ingresa a mis venas
como el grito de un animal
recién parido:
inocente fuerte cálido

mis plumas
son las primeras en caer

me lleno de sombras
hasta que el sol
finalmente
reconoce su ceguera
luego
destruyo los colores
con un aletazo

a estas alturas
no hay diferencia
entre el sueño y la extinción

…en ese momento…
mi niñez aparece
tan primera vez
tan nuevamente
tan inmortal”

¿Cómo fueron tus comienzos en la escritura?
Siempre me gustó leer, pero no fue hasta que ingresé a la universidad que pensé en la posibilidad de escribir un libro. Recién a los dieciocho o diecinueve años, cuando aún no decidía qué profesión escoger, empecé a pensar en la escritura como una práctica de vida. Recuerdo ese tiempo como una montaña rusa. Había días en que me sentía entusiasmado por haber descubierto una habilidad nueva. Sin embargo, también había momentos de frustración porque no encontraba las palabras adecuadas para expresar lo que quería. Fue una etapa de mucha intensidad.

¿Cuál fue tu primer escrito?
Honestamente, no recuerdo cuál fue el primero. Lo que sí recuerdo es el primer poema que leí en el único taller de poesía que he llevado. Uno que fue dirigido por Rossella Di Paolo, a quien muchos consideramos una de las mejores voces poéticas de la literatura peruana contemporánea. En ese entonces tenía 22 años y estudiaba en la PUCP.
El texto que leí hablaba sobre un árbol. Era una descripción oscura, un poco sórdida y se mezclaba el concepto de la muerte con la caída de las hojas. Recuerdo que a Rossella, a pesar de encontrar un par de versos que valían la pena, el poema no le terminó de cerrar. Ella es una excelente profesora. Critica lo que escribes con exigencia y al mismo tiempo con respeto. Lo que me dijo ese día me sirvió mucho porque me impulsó a tomar en serio mi poesía. A no quedarme satisfecho con las primeras versiones, a asumir la reescritura como una parte natural del proceso de creación poética.

¿Te sientes cómodo escribiendo poesía?
Más que comodidad, lo que siento es un viaje de ida y vuelta. Cuando decidí que quería escribir, como muchos, pensaba ser el gran novelista. Conforme fueron pasando los años descubrí que la poesía me era cercana, que con ella podía acercarme más a lo que realmente quería expresar. Creo que la poesía es como mi madre nodriza y ella me ha dado las habilidades para desenvolverme en otros géneros como el cuento o el guión, y si hablamos de no ficción, la crónica o el perfil. Me gustan los géneros donde tienes que ‘matar’ en un número limitado de páginas.
A la poesía le debo haberme entrenado en el lenguaje. Sin ella no habría podido crecer en el periodismo escrito, que es lo que hago ahora. Y al mismo tiempo siento que mi poesía se ha enriquecido con la exploración de otros géneros. Un proceso similar al que vives cuando vuelves de viaje y miras tu ciudad o tu país con otra perspectiva.

“Hoy vi a mi hermana caminando por el antiguo barrio
ese espacio clasemediero donde ignoré la pobreza hasta
los cuatro años
cuando mis ojos amanecieron lejos
muy lejos
en un hospital de sillas naranjas
y aliento amargo
(porque en mi país todos besan la pobreza
en un desierto de agujas y muñecas de metal)
ella señalaba las antiguas casonas
quiso soñar sus jardines
pero el sol no la deseaba dormida
se enfureció y su maldición resopló en toda mi infancia
¡es tu culpa!, ¡te fuiste muy pronto!, le dije
mi hermana se volvió sin entender razones
quiso tomar mi mano / era demasiado tarde
tengo 25 años, recordé
ella sonrió
y revolvió mis cabellos en medio de la ruta
mientras las casonas desaparecían
relataba el país que nunca volverá a ver
le describo el génesis de los peruanos
casi todos malparidos por una cosecha injusta
pero ahí vamos
con la esperanza intacta
por abortar
la venerable tendencia
de repetir los errores”

¿Por qué consideras que es importante la poesía?
La poesía te conecta con tus sensaciones, con aquello que captan tus sentidos y eso abre un sinnúmero de posibilidades y, sobre todo, te impulsa a explorar aquello que otros sienten o piensan. Es cierto que la poesía es un viaje hacia dentro pero creo que es solo una primera parte. Un segundo momento es colocarte en otras perspectivas, ya sean individuales o colectivas. Empezar a cuestionar aquello en lo que crees y consideras “seguro”. Dejar de mirarte el ombligo.

¿Hacia dónde crees que va la poesía en la actualidad?
Hay una fuerte tendencia hacia la exploración de la identidad, de indagar cómo llegamos a ser lo que somos y de abordar determinados fenómenos sociales. Pienso, por ejemplo, en los poemas de Gloria Alvitres que aborda un tema complejo como la migración. Y, por supuesto, existe la poesía que se enfoca en el lenguaje, que se sumerge en este para encontrar nuevas imágenes, nuevas metáforas para tratar de acercarse a aquello que nos mueve o perturba, como sucede, por ejemplo, en los poemas de María Belén Milla.

“No es
nuestra misión
ser el coro infinito de los parques
la guarida fiel
sonora
y saboreada
por los peatones

lo nuestro
es descender
ahogarnos de cabeza
con los brazos firmes
dispuestos a tragar
todas las palabras

esperar la noche
romper las curvaturas
descascarar los obstáculos
para liquidar
la temperatura de nuestra amante

lo nuestro
es hundirnos
abrirnos paso
entre los golpes en punta roma
coger los fonemas

cruzarlos
sobarlos
hasta la defunción
de una lengua babilónica”


Manuel Angelo Prado (Lima, 1987). Periodista y escritor con una licenciatura en Literatura Hispánica y un diplomado en Fotografía Profesional. Autor de los poemarios Estación (Lustraeditores, 2011) y Hemiparesia izquierda/Anatomía de un cuerpo lanzado a la batalla (Catavento Editores, 2017). Ha sido finalista del Premio Internacional de Cuento Juan Rulfo (2012) con su relato Ciudadano Vyassa. Poemas suyos fueron incluidos en la 'Colección Poética Lacuhe' (2019), editada por la organización Latin American Cultural Heritage de Nueva York. Como parte de su formación ha realizado cursos de guion cinematográfico en la Escuela Guionarte (Argentina) y en la Escuela Internacional de Cine y Televisión San Antonio de los Baños (Cuba). Asimismo, ha escrito en diversos medios digitales y escritos sobre política y cultura.

* Poemas del libro Hemiparesia Izquierda/ Anatomía de un cuerpo lanzado a la batalla (Catavento, 2017)