La aventura apenas empieza. Reseña del libro «El africano de Groenlandia» de Tété-Michel Kpomassie

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Tengo que confesar que acabar un libro me genera una gran tusa. La relación que había establecido con la persona que escribió el libro se acaba abruptamente al llegar al punto final. Y a mi sólo me queda el sinsabor en la boca de digerir la experiencia y permitir que mi cuerpo y mi alma hagan algo con ella y me transformen profundamente de maneras que soy incapaz de comprender.

El africano de Groenlandia de Tété-Michel Kpomassie, es uno de esos libros que me costó en el alma terminar. La aventura por Groenlandia se había acabado. Más que eso, esa sensación de viaje, exploración, asombro y apertura, se habían acabado. Y no porque sucediera de manera inmediata, sino porque dentro de mi sabía que, al iniciar el siguiente libro, me enfrentaría a otro tipo de emociones y pensamientos.

Tété-Michel nos cuenta su travesía desde Togo a Groenlandia en un viaje que parece imposible para la época, aún más, para un joven africano. Durante la crónica nos enteramos de sus múltiples trabajos camino al norte, así como de las personas que lo acompañaron en cada país y de su persistencia en cada paso. Una vez llegado a su destino no se queda sentado en el primer poblado que encuentra, sino que continua su camino con el propósito de conocer a los auténticos Esquimales. En el libro, el cronista cuenta sus experiencias personales, así como de los múltiples encuentros que mantiene con los habitantes de los diferentes poblados que visita, a la par que nos describe sus costumbres y creencias.

Me sorprende saber que todavía existe una persona en el mundo que camina con curiosidad y persistencia hacia sus sueños. Incluso, cuando parecería más fácil y cómodo quedarse en cualquier parte del camino en dónde le estaba yendo bien. Me inspira profundamente su capacidad de observar y de aprender las costumbres de las personas con las que se tropezaba. Tété es, sin duda, un ser empático que se encontró en muchos momentos incómodos, pero los transmite su experiencia con gusto, más que con un tono que juzga lo que está viendo. Me he llenado de un deseo por viajar y conocer el mundo, por conocer a las personas que lo habitan y entablar amistades creadas desde la escucha y la comprensión mutua.

En la vida nos han llenado de miedos y prejuicios que nos imposibilitan salir de nuestra propia casa. Y con casa no me refiero a las cuatro paredes que habitamos en las noches, sino a ese lugar seguro que nos acoge y que, a veces, no nos deja movernos. Tété-Michel, en medio de todo lo improbable, toma la decisión de salir de casa y encontrarse con una cultura, un clima y un país completamente opuesto al suyo y, sin embargo, profundamente similar en una gran variedad de aspectos.

El africano de Groenlandia es una invitación a la apertura y al encuentro con el mundo y con lo que tiene para ofrecernos. Es una invitación para que encontremos nuestros caminos y sigamos ese anhelo que nos acompaña a diario. Este libro me deja con el deseo profundo de emprender mi propia aventura personal, sin miedo a lo que pueda salir mal y con anhelo de lo que pueda salir bien. La lectura de esta crónica es el inicio de una aventura que se lleva de viaje al alma para que el cuerpo la materialice en lo que le queda de vida.   

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Laura Jaramillo Duque es escritora, artista y gestora cultural. Es profesional en Estudios Literarios y Máster en Literatura Infantil. Durante su carrera ha gestionado diferentes eventos culturales internacionales y multiculturales. Colabora en la plataforma internacional de literatura La Ninfa Eco y conduce y produce el podcast “La Ninfa Desde las Márgenes”.